15/11/2017

A “pata” por el Barrio Concha y Toro

Por: Juan Ignacio Bello
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10:30 de la mañana y nuestro punto de encuentro es Alameda con Ricardo Cumming. Una cálida mañana de sábado es nuestra acompañante en el recorrido organizado por Santiago a Pata, institución  que se dedica a realizar tour históricos por la capital.

Nos juntamos alrededor de 40 personas en la ya mencionada esquina. Y los guías dan comienzo al tour. Justo en ese lugar nos encontramos con la Iglesia de la Gratitud Nacional. Un lugar cargado de historia, por ejemplo en esta iglesia se velaron los restos del histórico ministro Diego Portales y que en 1989 fue declarado Monumento Nacional.

Luego caminamos en dirección a la cordillera por la Alameda un par de cuadras y nos detenemos en el Teatro Carrera. En plena Alameda este teatro albergó los primeros espectáculos de Santiago y se convirtió en un polo de las artes en los años 30.

En este lugar los guías de Santiago a Pata nos cuentan un poco la historia del teatro, como dato anecdótico, la primera película vista en este teatro se llamaba “Te acordarás de mi”. Impresiona la construcción al estilo necoclásico y sus mosaicos y azulejos resaltan su fachada.

Seguimos el recorrido y nos internamos en la calle Concha y Toro, aquí definitivamente es como retroceder al pasado. Sus casas de estilo, gótico, necoclásico, resaltan de sobremanera. Sin duda es un tesoro escondido dentro de la capital.

La calma de sus calles, y la calidez de sus vecinos nos hacen darnos cuenta de que la vida de barrio aún se respira en este entorno.  Las calles de Concha y Toro son imágenes que debemos inmortalizar, es por esto que todos los asistentes al tour nos detenemos durante varios minutos para fotografiar con nuestras cámaras y celulares la rica arquitectura que nos ofrecen estas calles.

Terminamos el tour en la Plaza Libertad de Prensa, enclavada en el corazón mismo de este barrio. Aquí nos espera una feria itinerante con personajes disfrazados de la época colonial. Los cuáles ofrecen libros, adornos para la casa y también nos deleitan con pequeñas muestras musicales en un escenario montado especialmente para nuestra visita.

Alrededor de esta plaza tenemos hostales, y reaturantes como el Zully, que destaca por tener una arquitectura tematizada en sus diferentes salones y una terraza, en dónde tomarse un pisco sour se transforma en una obligación.

 

 

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