14/06/2017

Un domingo cualquiera en el Cajón del Maipo

Por: Juan Ignacio Bello
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Son las 12 del día de un cálido domingo de abril, el sol comienza a calentar el otoño en Santiago. Entrando por la zona de las Vizcachas el cordón montañoso de los Andes comienza a recibirnos y nos hace sentir que a pesar de estar a pasos de la ciudad, estamos llegando a un universo absolutamente opuesto al ajetreo de la gran capital.

A medida que vamos avanzando por el camino que nos une con el Cajón del Maipo, la paz y la calma se va apoderando del aire. Nuestros celulares comienzan a quedarse sin señal. Indicio de que estamos haciendo contacto con naturaleza agreste.

El aroma a asado de campo y a pan amasado se sienten en cada esquina, los pequeños almacenes característicos del Chile de antaño se encumbran en diferentes puntos de la ruta. Bienvenidos al Cajón del Maipo.

Llegamos con el fin de conocer un poco sobre la actividad turística del Cajón del Maipo, que en un fin de semana puede recibir más de 10 mil personas. Sin duda es uno de los atractivos top 5 de todo Chile, por la gran cantidad de gente que opta por tomar un descanso en un lugar preciso para eso.

Entramos a uno de los tantos complejos turísticos existentes en el sector. Cáscada de las Ánimas un reconocido centro del turismo del Cajón. Bosques, aire fresco y una parsimonia impresionante empapan este lugar. Mientras el correr del río Maipo suena en tus oídos, una caminata por los senderos se hace imperiosa. Familias, parejas, niños jugando son la tónica de un domingo cualquiera.

Mientras en el sector gastronómico se cocinan varios corderos al palo. Su aroma característico nos hacen agua la boca, pero debemos seguir conociendo este mágico lugar. Seguimos por los caminos de este bosque siempre verde.

En un rincón vemos a entusiastas turistas en una charla técnica para ir a lanzarse en rafting por los cauces del Maipo, por otro lado escuchamos los gritos de adrenalina que hacen aquellos que se tiran por canopy entre medio de los árboles. Una experiencia 100% recomendable.

El reloj marca las 5 de la tarde (como diría Lorca)  y se nos abre el gustito. Decidimos seguir en ruta hasta el Embalse del Yeso, y ver el atardecer desde ahí. Alrededor de 30 kms separan al Embalse del Yeso de Cáscada de las Ánimas. Los caminos están bien marcados, pero te recomendamos ir siempre con precaución ya que son vías de un solo sentido.

El frío de la montaña comienza a hacerse sentir, la señal de teléfono no existe por ningún lado. Entramos en contacto directo con la naturaleza abierta. Debo reconocer de que quedamos asombrados de la gran cantidad de gente que había en este lugar.

Las montañas con nieve y el gran embalse que llena de agua y vida a la capital es un paisaje asombroso para los ojos. Visitantes brasileños, argentinos y chilenos llenan sus celulares de selfies para el recuerdo.

Mientras el emprendedor del turismo se encuentra a la orilla del camino para ofrecer un café calientito. El “sunset” llega y los colores de la montaña comienzan a ponerse rojizos, un espectáculo natural.

Nosotros comenzamos nuestro regreso a casa, se nos hace de noche y viajamos tranquilos por la ruta de vuelta. Satisfechos y agradecidos por el gran día que nos tocó y con ganas de volver ya que aún quedan muchos lugares que explorar en este enjambre cordillerano.

Fotos: CGRGPHOTOS

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