04/01/2018

Un día por el casco histórico de Santiago

Por: Juan Ignacio Bello
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Llegó el verano a Santiago, las altas temperaturas se sienten fuerte, ero eso no significa que haya que arrancarse a la costa necesariamente. Muchos somos los que tenemos que seguir trabajando durante el verano, por tanto, aprovechar la ciudad y sus panoramas se convierte en una necesidad.

Durante un día recorrí el gran Santiago, buscando distintas experiencias. Mi olfato me decía que un baño cultural no me vendrá nada de mal. Por eso tomé la línea 1 del metro y llegué hasta Estación La Moneda. Me interné en la exposición “Mito de Roma”la primera muestra de los Museos Vaticanos que llega a Latinoamérica.

Más de 1200 metros cuadrados en dónde pude conocer de otra forma la historia de Roma y observar la belleza clásica y estética de las obras. Esta exposición tiene un costo de $3.000 y se encuentra disponible hasta el mes de Marzo.

Seguí mi paseo durante la tarde mas calurosa que al comienzo, ya que estaba en el Centro, decidí simplemente caminar y descubrir la ciudad. Para mi sorpresa me encuentro con el nuevo Paseo Bandera.  3.300 metros cuadrados de arte urbano, obra realizada por el aclamado artista nacional Dasic Fernández. Llama la atención las formas y colores fuertes que iluminan de una forma singular el corazón de Santiago.

Personas sacándose selfies son ya una costumbre en este paseo. Un “must” en tu recorrido por el centro histórico.

Después de tanto caminar comienza se deja sentir el apetito. Me dirijo al sector de Plaza de Armas y entro al “Sindicato de Folcloristas” ubicado en el pasaje Phillips 16, segundo piso. Aquí te transportas a las raíces gastronómicas de Chile. En donde un buen plato de porotos granados es un imperdible para tu paladar. Este lugar cumple cabalmente con el popular dicho “las 3 B”, bueno, bonito y barato.

Para terminar mi caminata por la ciudad y “bajar la comida” , me dirijo hacia el sector de Bellas Artes y al Parque Forestal. Me tomo un café en una de las tantas cafeterías de barrio, contemplo la variada arquitectura del lugar,  para después seguir mi camino por la calle Merced, en dónde me pierdo en las tiendas de diseño y galerías de arte.

 

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